El Pleno Legislativo aprobó este martes la derogatoria del artículo 10 de la Ley de Bancos, suprimiendo la disposición que exigía que al menos el 51 % de las acciones estuviera en manos de personas naturales salvadoreñas o centroamericanas.
Con la reforma, inversionistas de otras nacionalidades podrán adquirir participación mayoritaria en entidades bancarias del país. La medida busca remover barreras legales que limitaban el ingreso de nuevos competidores al sistema financiero salvadoreño, señaló la legisladora de Nuevas Ideas, Dania González.
La apertura pretende dinamizar la intermediación financiera, fomentar mayor competencia y ampliar las opciones de acceso a crédito para personas y empresas, agregó.
El cambio no altera los requisitos de idoneidad de los accionistas, establecidos en el artículo 11 de la ley, ni el esquema de supervisión vigente bajo la Ley de Supervisión y Regulación del Sistema Financiero de 2011, que mantiene un enfoque basado en riesgos, control de conductas de mercado y cooperación con entidades homólogas internacionales.

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